Por Domingo Banda / La Prensa de Houston
Entre protestas de la comunidad LGBTQ+ y sus aliados, la ciudad de Houston ha removido los cruces peatonales de arcoíris que estaban entre las calles Westheimer y Taft. Los colores estaban localizados en el área conocida como Montrose, que históricamente está relacionada con esta comunidad. Incluso bares y clubes nocturnos se encuentran allí.
Hace algunos años, estos colores se habían colocado y no habían causado reacciones negativas mayores, pero es bien sabido que desde que Donald Trump regresó al poder hay un movimiento que va contra todas estas expresiones.
Se ha seguido en varios estados, como en Florida y ahora en Texas, y hace unos días el gobernador, Greg Abbott, ordenó que se removiera de las calles este tipo de expresiones.
“Los tejanos esperan que el dinero de sus contribuyentes se use con prudencia, no que se impulsen agendas políticas en las carreteras de Texas. Que eliminen cualquier ideología política de nuestras calles”, decía parte del comunicado enviado por Abbott.
Este dio solo un plazo de 30 días para que lo hicieran, y amenazó con la retención o denegación de fondos estatales y federales para carreteras y otros acuerdos con el Departamento de Transporte de Texas.
“Para que los tejanos puedan circular con seguridad y sin distracciones, debemos mantener un entorno seguro”, se excusó.
Los cruces de arcoíris: una eliminación entre amenazas
En Houston, las cosas no se tomaron de manera ligera; un nutrido grupo de líderes electos a nivel de ciudad y del condado de Harris sostuvo una conferencia de prensa, precisamente en el lugar de los cruces de arcoíris. Con esto quisieron mostrar apoyo a la comunidad LGBTQ+ de Houston y sus alrededores.
Sin embargo, desde el Concilio de Houston salieron las malas noticias. El alcalde de Houston, John Whitmire, lamentó que esto se le pidiera a la ciudad que dirige, pero dijo que iban a tener que remover los cruces de arcoíris.
“Recibí una llamada del comisionado de carreteras, quien dijo que no era Abbott, sino el Secretario de Transporte (Sean Duffy), quien había notificado al departamento de transporte que, si no eliminamos los cruces peatonales arcoíris, perderíamos la financiación federal”.

Aseguró que necesitan los fondos para los proyectos que actualmente se tienen planeados para este año y los que vienen.
Es así como este 20 de octubre, los cruces de arcoíris desaparecieron entre maquinaria pesada y un perímetro de área cerrado. Aunque miembros de la comunidad LGBTQ+ y activistas locales trataron de evitarlo manifestándose, eso no pudo ser y parte de la identidad de esa área desapareció bajo el negro chapapote y asfalto.
Una manifestación de identidad y visibilidad del colectivo LGBTQ+
Muchos ven esto como una amenaza a la libertad de expresión y un ataque directo a la comunidad LGBTQ+.
“Estoy muy decepcionada por la decisión de quitar el primer paso peatonal del Orgullo en Texas: un símbolo de seguridad, unidad, igualdad y respeto en el histórico barrio de Montrose”, expresó Lesley Briones, comisionada del Precinto 4 del condado de Harris.
Agregó que deberían ser las comunidades las que decidieran sobre honrar sus valores y no sucumbir a la presión del gobierno estatal o federal.
“Seguiremos trabajando con los residentes para asegurarnos de que nuestros espacios compartidos sean inclusivos, respetuosos y celebren nuestra diversidad. Pueden borrar la pintura y los colores de una calle, pero nunca el orgullo de Houston”.
Por su parte, Mario Castillo, concejal de la ciudad de Houston por el Distrito H, lleva esto más allá de un cruce de calles y habla de la importancia de los espacios que den visibilidad a la comunidad LGBTQ+.
“La visibilidad salva vidas y mi compromiso con la inclusión y la representación no flaqueará. Seguiremos manifestándonos, alzando la voz y uniéndonos porque la comunidad LGBTQ+ pertenece aquí y no nos iremos a ninguna parte”, expresó Castillo, quien es parte de la comunidad LGBTQ+.
Y es que siempre que avancen en la defensa de temas que van en contra de la agenda de Trump, se podrían seguir viendo este tipo de situaciones.
Por lo pronto, en Houston ya no existen los cruces peatonales, pero el alcalde Whitmire asegura que buscarán más alternativas para reconocer y seguir dando visibilidad y espacio a todos por igual.
“Cualquier sugerencia es bienvenida. Creo que definitivamente debemos mantenernos alejados de la propiedad pública para no poner en riesgo la financiación de la mayoría de nuestros departamentos, porque vendrán a por ella”, aseguró.



