Por Domingo Banda
Perder el empleo de forma repentina es sin duda una de las experiencias por las que muchos no desearían pasar; desafortunadamente, esto ocurre muy seguido. Sea en grandes o pequeños números, los despidos impactan de forma negativa a quienes los sufren.
Hace apenas unos días, Chevron, una de las empresas más prominentes de la industria energética, anunció que prescindirá de los servicios de más de 500 trabajadores. Estos despidos son parte del proceso de integración con Hess Corporation, cuya adquisición por más de $50 mil millones se concretó el pasado 18 de julio.
Será a finales del mes de septiembre cuando estos cientos de trabajadores sean cesados de sus funciones, teniendo apenas unos 68 días para prepararse y buscar opciones mientras estén desempleados.
No solo los trabajadores de esta empresa han sido afectados con despidos. Este año, miles de personas han padecido la situación de quedarse sin trabajo. De acuerdo con cifras publicadas por Reuters hasta el mes de abril de 2025, unos 260,000 empleados federales fueron despedidos o tomaron opciones como indemnizaciones o jubilaciones anticipadas.
Y es que después de recibir una noticia de esta magnitud que dará un giro a nuestra vida, debemos tener en cuenta los pasos que podemos seguir para hacer más llevadera esta etapa.
¿Qué hacer si repentinamente me informan que estoy despedido?
De acuerdo con recomendaciones de la cooperativa financiera sin fines de lucro Empeople Credit Union, dedicada a ofrecen asesoría financiera, puede hacer lo siguiente.
- Solicite el subsidio por desempleo, incluso si cree que no lo necesitará: Estos beneficios le ayudan a mantenerte a flote mientras buscas tu próxima oportunidad
- Asegúrese de tener un seguro médico: Una sola factura médica sin seguro puede arruinar incluso el presupuesto más elaborado.
- Haga su presupuesto con base en sus ingresos actuales: Empiece por hacer un balance de sus recursos actuales: ¿Cuánto tiene ahorrado? ¿Con qué otras fuentes de ingresos cuenta? ¿Cuál es su gasto mensual promedio y qué parte es absolutamente necesaria?
- Busque maneras de recortar gastos, al menos por ahora: Una vez que haya elaborado su presupuesto, el siguiente paso financiero es ajustar sus gastos a su nueva situación.
- Busque otras fuentes de financiación: Si sus ahorros y las prestaciones por desempleo no son suficientes para superar la pérdida del empleo, no se quede sin opciones. Es el momento de buscar de forma creativa y cuidadosa otras maneras de generar ingresos.
Un caso real de despido
En el mes de enero, un despido tomó por sorpresa a Edgar González de su empleo como administrador en una organización sin fines de lucro. Le tomó más de tres meses volver a encontrar un nuevo empleo y durante esos meses tuvo que ajustar su vida diaria para poder sobrevivir económicamente.
“Tener una suma ahorrada realmente me ayudó a seguir cubriendo los gastos básicos en los meses que buscaba un nuevo empleo. De no haber estado preparado, la situación hubiese sido más difícil, no solo el hecho de perder el empleo, si no hubiera tenido con qué pagar las cuentas hubiese causado más estrés en esos momentos”, dijo González.
Precisamente, el estrés y otros temas de salud mental también pueden afectar a una persona que pase por esa situación. Stephanie Falcón, consejera profesional licenciada, confirma que recientemente ha atendido a pacientes en esta situación y afirma que las personas necesitan ayuda profesional para asimilar esa realidad.
“Primero tienen ese miedo de lo que van a hacer y cómo proveerán a sus familias. Muchas veces sienten como un golpe a su autoestima, es como cuando rompen una relación. Necesitan aprender cómo lidiar con el estrés, cómo trabajar en su autoestima. También podemos ayudarlos a analizar cuál es el siguiente paso”.
Buscar proveer para sus seres queridos es una de las razones principales a la ahora de perder un empleo. “Tiene que empezar a buscar opciones, preguntarse qué más pueden explorar en ese momento y exportar nuevas opciones para hacer y hasta dónde vivir”, recomienda Falcón.
Agrega que “busquen un punto de vista objetivo ante la situación. No tiene que estar en una crisis de salud mental aunque se puedan sentir así. Hablar con alguien que les dé un punto de vista objetivo de lo que está pasando. Si lo buscamos con familia y amigos, ellos de alguna manera tendrán una conexión emocional con la situación”.
Falcón, recomienda que busquen un profesional con el que se sientan bien tomando sesiones y que al comenzar ellos sabrán cuándo es tiempo correcto para parar las consultas.
Un despido no es el fin del mundo, pero sí el fin de una etapa para la que debemos estar preparados a todo momento.



