Los trabajadores esenciales tienen un peso importante en la economía de Colorado. Según el Departamento de Trabajo de Colorado, unos 700 mil trabajadores esenciales, que representan el 25% de los trabajadores de la economía del estado, sostienen sectores clave como el de la salud, las emergencias, los alimentos, la logística y la agricultura.
Muchos de estos trabajadores están expuestos en forma directa a condiciones climáticas extremas porque ejecutan labores a la intemperie. Según el Observatorio del Clima de la Universidad de Colorado, las temperaturas promedio han subido 2,3 grados Fahrenheit desde 1980 y siete de los diez años más calurosos se han registrado desde 2010. El proyecto HB26-1272 quiere responder a estas condiciones. Esta ley plantea la creación de un sistema estatal para registrar enfermedades, lesiones y emergencias laborales relacionadas con temperaturas extremas, herramienta que actualmente no existe en Colorado. Este sistema comenzaría a operar en enero de 2027 a través del Departamento de Trabajo y Empleo.
Prevenir enfermedad y muertes laborales
A partir de 2028, el estado desarrollaría un modelo de prevención llamado Temperature-Related Injury Prevention (Plan TRIIPP). Este plan obligará a los empleadores a garantizar condiciones básicas como acceso a agua potable, sombra, calefacción en climas fríos, descansos pagados y capacitación obligatoria.
Para septiembre de 2028, empresas en sectores como agricultura, construcción, hotelería y remoción de nieve deberán presentar planes personalizados para cada tiempo de empleo. La meta es anticipar riesgos y evitar tragedias laborales que hoy, según Jessica Herrera, abogada y actual asesora de GreenLatinos, son prevenibles.
La Representante Elizabeth Velasco, proponente de la legislación, asegura que hay registro de trabajadores en Colorado que murieron en sus puestos debido a condiciones de temperaturas extremas. “Esta ley no es una discusión abstracta, sino una respuesta directa a una realidad que afecta diariamente a los trabajadores esenciales”, dijo la Velasco.

Vulnerabilidad de trabajadores latinos impulsa la iniciativa
El impacto de esta ley es especialmente relevante para la comunidad latina e inmigrante que representa una gran parte de la mano de obra en sectores expuestos al clima. Cerca de 35 mil latinos inmigrantes se desempeñan como trabajadores del campo a cargo de cosechas, de procesamiento de alimentos y de rebaños, parvadas y manadas.
“En el Valle de San Luis, en el suroeste, el frente oriental (Western Slope), y algunas áreas de las faldas de las montañas (Front Range) se concentra gran parte de esta mano de obra, en su mayoría de origen migrante, toda dedicada a la agricultura. Muchos de ellos enfrentan barreras como el temor a represalias, despidos o consecuencias migratorias”, cuenta Herrera.
La abogada se refiere a que esa condición migratoria precaria “previene a los trabajadores de solicitar descansos o denunciar condiciones inseguras”. “Puede que ellos estén expuestos al sol por largas horas y sienten temor a pedir a los supervisores que necesitan tomar agua y moverse para la sombra. Temen represalias”, enfatiza Herrera.

Con enfoque técnico y comunitario
Esta abogada, que nació y creció en Los Ángeles, participó en la redacción del proyecto junto a legisladores estatales. Su experiencia en la Oficina de Servicios Legales de Colorado le permitió estructurar una propuesta con base técnica y enfoque comunitario. Herrera sostiene que la ley garantiza derechos básicos sin depender de regulaciones federales cambiantes.
En su visión, establecer estándares estatales permanentes es clave para proteger a los trabajadores más vulnerables. “Los expertos y los activistas han indicado que el cambio climático está intensificando las condiciones laborales, haciendo que los veranos sean más largos, calurosos y peligrosos, especialmente para quienes trabajan al aire libre”, dice Herrera.
“Nos toca ahora, como comunidad, el activarnos para respaldar este proyecto. Podemos estar en contacto con nuestros representantes y dejarles saber que nos preocupa que los trabajadores de funciones esenciales sean protegidos en Colorado. Y debemos participar en eventos o reuniones en los que podemos comunicar a otros lo importante del tema”, concluyó.
Proceso legislativo entra en fase decisiva
La propuesta fue presentada el 19 de febrero de 2026 en la Cámara de Representantes de Colorado y actualmente se encuentra en el Comité de Salud y Servicios Humanos. Su primera audiencia pública está programada para el 18 de marzo, donde se evaluarán testimonios y posibles ajustes antes de avanzar.
El proyecto es impulsado por las representantes Elizabeth Velasco y Meg Froelich, junto con los senadores Lisa Cutter y Mike Weissman. Hasta ahora, se estima que ha completado cerca del 25% de su recorrido legislativo. Organizaciones como Voces Unidas y GreenLatinos trabajan para consolidar apoyo político y ajustar el impacto fiscal de la medida.



