Por Redacción de El Comercio de Colorado
El National Western Complex se vistió de flores, colores y memoria con el monumental altar del Día de Muertos creado por Norberto Mojardín, artista, diseñador y promotor cultural radicado en Colorado. Su obra, que ocupó los 45.000 pies cuadrados del centro de eventos, reunió a más de 25.000 visitantes en una celebración que combinó tradición, arte y emoción.
“Desde que las personas entraban al centro de espectáculos, comenzaban a vivir la experiencia del Día de Muertos”, relató Mojardín, visiblemente emocionado. No era para menos. Su altar contó con esculturas, pinturas, catrinas, flores, frutas, fotografías y decenas de elementos elaborados por él mismo, junto a un equipo de más de 800 artistas y voluntarios.
El resultado fue una experiencia sensorial y espiritual que reafirma la importancia del legado cultural mexicano en Colorado. “Hemos logrado que toda la diversidad de Colorado se uniera en este homenaje”, comentó. En el evento participaron grupos de folklore de México, Perú, Venezuela, Colombia y EE.UU.
De un salón de belleza a un festival monumental
El camino de Norberto Mojardín hacia este reconocimiento artístico ha sido una mezcla de perseverancia y creatividad. Su primer altar, en 2014, nació en Beto’s Hair Studio, su negocio de estilismo. Con el paso de los años, sus altares fueron creciendo en tamaño y significado. En 2017, presentó una serie de nueve altares dedicados a su abuela en el Mexican Cultural Center. Luego llevó su obra a escuelas, centros comunitarios y plazas públicas.

En 2020, presentó un altar interactivo en la Plaza Colorado, seguido por un impresionante montaje de inspiración azteca en el Village Exchange Center (VEC). Dos años después, llenó de color el Stanley Marketplace, centro comercial en Aurora, Colorado, y en 2023, su altar y procesión en el Civic Center Park atrajeron a más de 15.000 personas. Este 2025, su altar en el National Western Complex alcanzó una nueva dimensión.

Una historia que nace del amor a su abuela
Detrás de esta gran obra hay una historia íntima. Mojardín confiesa que su leitmotiv siempre ha sido su abuela Gloria, quien lo crió en Sonora después de la separación de sus padres. “Luego de la separación de mis padres, mi abuela se hizo cargo de mí y no sabía la pobre viejita el paquete en el que se estaba metiendo”, recordó entre risas. Esa abuela y ese nieto se hicieron inseparables.
Recorrieron juntos parte del territorio de Sonora. “Puedo cerrar los ojos y ver desde la ventana del tren como pasábamos por aquel paisaje seco y polvoroso. Nos movíamos entre Nogales y Estación Ortiz, pasando por Hermosillo”, recuerda Norberto con gran emoción. Gloria se ganaba la vida cocinando. “A regañadientes, yo la ayudaba a repartir los pedidos”, dijo al señalar que para aquel momento él contaba solo con 9 años.
Y a la fuerza debía ayudar a Gloria en su otro oficio. “Año a año, ella elaboraba las coronas de flores para el Día de los Muertos en Nogales. A mí, ella me pedía que estirara los alambres. Y recuerdo que me esmeraba en aquella tarea que parecía menor, que la ayudaba bastante. Y puedo decir que me quedaban perfectamente derechitos”, dijo Norberto. Esa interacción le permitió entender el oficio manual de su abuela. “Creo que allí comenzó mi pasión por el arte”.


Camino al récord mundial Guinness
Ese vínculo ha marcado para siempre su obra. Cada altar que construye dice, es una conversación con su abuela, una forma de agradecerle por enseñarle el valor del trabajo y de la memoria. “Todo lo que hago, lo hago pensando en ella”, afirma. Aunque Mojardín no midió oficialmente su altar en el National Western Complex, todo indica que su creación se encuentra entre las más grandes de Estados Unidos.
En el ámbito internacional, el récord Guinness actual lo ostenta una ofrenda monumental en San Andrés Mixquic, México, con 2.261 metros cuadrados, instalada en el 2023. Pero el artista sonorense asegura que está listo para competir para conseguir el Guinness. “No lo hicimos con la idea del récord, pero viendo el resultado, creo que estamos muy cerca. El próximo año iremos por esa certificación”, adelantó.
Con cada edición, Norberto Mojardín reafirma su papel como uno de los creadores más influyentes de la cultura latina en Colorado. Desde su salón de belleza hasta un escenario monumental, su arte continúa inspirando y conectando corazones. “Mi abuela me enseñó que el amor y el trabajo lo transforman todo”, concluyó. “Eso es lo que intento hacer cada año: transformar el recuerdo en belleza”.



