Por Roxana de la Riva / La Prensa de Orlando
Más de un siglo después de convertirse en un territorio no incorporado de Estados Unidos, Puerto Rico continúa en una encrucijada política entre ser un estado de la nación norteamericana y convertirse en una nación caribeña independiente. Sin embargo, los plebiscitos celebrados en la isla, incluyendo el de 2020 —donde la mayoría votó a favor de la estadidad, aunque con baja participación—, reflejan un deseo de cambio que todavía no ha encontrado eco definitivo en el Congreso estadounidense, el cual es el principal decisor sobre el destino de la isla caribeña.
Como parte de este movimiento, entre el 17 y el 19 de octubre se llevó adelante el Florida Equality Summit 2025 (en español, la Cumbre por la Igualdad 2025), un evento de la Delegación Congresional Extendida, capítulo Florida, donde líderes comunitarios, políticos, expertos y militantes se unieron en jornadas de reflexión, conversación y diseño de acciones que lleven al cambio del estatus de Puerto Rico.
Uno de los oradores clave fue el Dr. Ricardo Roselló, exgobernador y delegado congresista, quien fue el creador del concepto “Delegación Extendida” con el propósito de ampliar la representación puertorriqueña más allá de la isla. Este modelo busca movilizar a las comunidades en la diáspora para ejercer incidencia política en Washington D.C., fortaleciendo el reclamo de igualdad y participación plena en el sistema estadounidense.
“Florida es el estado con más puertorriqueños en la nación, y su peso político puede inclinar la balanza en elecciones locales, estatales y federales”, destacó el licenciado José Francisco Gierbolini, abogado, profesor de derecho y estratega político republicano. “Este es un esfuerzo para educar a los boricuas que viven en Estados Unidos sobre la fuerza que tienen. Aquí pueden votar por el presidente, senadores y representantes, algo que no tenemos los que vivimos en la isla”.

Además de Florida, hay Delegaciones Extendidas en Nueva York, Connecticut y Pensilvania, donde reside una numerosa comunidad puertorriqueña, y han asumido un papel central en esta labor, coordinando encuentros, foros y la Cumbre de Igualdad para Puerto Rico.
Ley de Estatus de Puerto Rico de 2023, un gran paso adelante
Con la aprobación del proyecto H.R. 8393, conocido como la Ley de Estatus de Puerto Rico en 2023, se marcó un paso importante hacia el reconocimiento de alternativas descolonizadoras. Este proyecto propone tres opciones viables para resolver el estatus político: estadidad, independencia y libre asociación, dejando fuera el estatus territorial actual (Estado Libre Asociado) por no representar una opción de descolonización.
«Actualmente no somos estado, no somos libres y no estamos asociados», enfatizó Gierbolini. Subrayó que el estatus territorial actual de la “Isla del Encanto” perpetúa desigualdades en programas federales como Medicare y Seguro Social Suplementario.
Con esta ley aprobada se abre una nueva etapa en la que congresistas y ciudadanos organizados pueden trabajar activamente para promover la estadidad y la justicia política.
“Este paso refleja un cambio importante en la visión del Congreso, al reconocer que la condición actual de Puerto Rico es insostenible en términos de igualdad democrática”, afirmó José Aponte Hernández, expresidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, con más de 25 años de experiencia legislativa.
Los defensores de la estadidad enfatizaron que su principal objetivo es sumar más congresistas al movimiento, mantener la presión, educar y demostrar que los ciudadanos de Puerto Rico merecen la estadidad. El movimiento estadista también busca educar a los nuevos congresistas, ya que la rotación legislativa en Washington obliga a mantener una comunicación constante para convencer a nuevos legisladores. Entre esos aliados, se destacó al congresista de Orlando, Darren Soto, reconocido por su apoyo constante a los esfuerzos de igualdad política para la isla.
La lección de Hawái y el espejo de Puerto Rico
Gierbolini recordó la historia de Hawái, un caso que —según explicó— guarda similitudes con la situación actual de Puerto Rico.
Hawái fue anexado oficialmente como territorio de Estados Unidos en 1898, el mismo año en que se anexó Puerto Rico, mediante una resolución conjunta del Congreso. Sin embargo, el camino hacia la estadidad para Hawái fue largo y estuvo marcado por el racismo y la discriminación hacia los habitantes nativos de la isla. Durante décadas, los esfuerzos por obtener representación plena, la ciudadanía total y el reconocimiento político fueron ignorados o rechazados, principalmente por prejuicios hacia una población no blanca.
“Nosotros, los puertorriqueños, también hemos sido discriminados, pero no podemos permitir que esa historia se repita. Puerto Rico obtendrá la estadidad, con dignidad y determinación”, expresó Gierbolin.
Zoraida Vélez, presidenta de esta delegación en su capítulo de Florida, explicó que, desde su fundación en 2022, la organización ha crecido de 249 a más de 500 miembros solo en el Estado del Sol, con presencia activa en el corredor de la I-4 y ciudades como Clearwater, Sarasota y Miami.
Un llamado a la unidad hispana
Además de puertorriqueños, la Delegación Extendida incluye cubanos, dominicanos, venezolanos y estadounidenses que apoyan con su voto la estadidad para Puerto Rico. «Si nos unimos bajo la bandera de la igualdad, podremos lograrlo. Queremos ver cumplido el sueño de la estrella 51 en la bandera estadounidense”, concluyó Vélez.



