Por Jesús García | Ex Editor General de El Diario NY y La Opinión & Magíster en Ciencias Políticas
El voto latino en Estados Unidos no ha mostrado un apoyo abrumador y constante ni a los demócratas ni a los republicanos en las elecciones recientes, y las elecciones intermedias del 3 de noviembre parecen no ser la excepción.
Según información exclusiva obtenida por Latido Beat, los demócratas registran una ventaja de al menos 15 puntos entre los votantes latinos en la intención de voto para el Congreso, una diferencia que podría ayudarlos a obtener el control al menos en la Cámara de Representantes, aunque el respaldo latino sigue siendo limitado.
Las encuestas internas de los demócratas en distritos disputados muestran las preferencias del electorado latino, pero las cifras coinciden con porcentajes de votación anteriores. En otras palabras, los latinos están regresando al Partido Demócrata después de haber apoyado a Trump en 2024 a niveles sin precedentes. Sin embargo, todo indica que los demócratas no conseguirán atraer a más votantes latinos que antes.
En 2016, los demócratas obtuvieron el 66% del voto latino, frente al 28% de los republicanos, encabezados desde entonces por Donald Trump. En 2020, las cifras cambiaron a favor de los republicanos, que alcanzaron el 36% del voto latino, mientras los demócratas obtuvieron el 61%. Pero en 2024 el panorama fue distinto para los demócratas, que perdieron 15 puntos porcentuales de apoyo latino: apenas el 51% los respaldó, mientras el 48% votó por Trump, cuya campaña presidencial se centró en la economía, la inmigración y la seguridad nacional.
Ahora, los datos demócratas confirman que sus candidatos en distritos clave pueden recuperar el voto latino, pero solo los 15 puntos que perdieron en 2024. Desde la perspectiva demócrata, esto se debe al incumplimiento de las promesas económicas de Trump y a su agenda bélica, particularmente en la guerra contra Irán y las consecuencias en el precio del petróleo y la gasolina.
“Los republicanos les mintieron a los votantes latinos para conseguir su apoyo y después votaron para encarecerlo todo, recortar su atención médica y meter al país en otra guerra, todo para darles más recortes de impuestos a los multimillonarios”, expuso Bridget Gonzalez, secretaria de prensa para medios hispanos del Comité de Campaña Demócrata del Congreso (DCCC).
Los demócratas podrían ganar al menos cuatro distritos actualmente controlados por republicanos: Arizona-06, Colorado-08, Virginia-02 y Wisconsin-03. También podrían complicar seriamente las posibilidades republicanas en Kentucky-06 y Texas-35, además de contar con una vía sólida hacia la victoria en California-12, California-21 y Texas-28.
Cook Political Report señaló que la posibilidad de que los republicanos mantengan el control de la Cámara de Representantes “prácticamente se ha desvanecido”. Aun así, los expertos analizan con cautela el cambio en el voto latino de cara a estas elecciones.
Según el Pew Research Center, más de 36 millones de latinos son elegibles para votar este 2026.
No todos latinos dan la espalda a Trump
Ernesto Castañeda, doctor y director del Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos y del Laboratorio de Inmigración de American University, reconoce un cambio entre los votantes latinos de cara a las elecciones de medio término, pero advierte que la tendencia no puede explicarse simplemente como un regreso al apoyo demócrata.
“Trump está perdiendo el apoyo de algunos latinos que votaron por él anteriormente, pero desde luego no de todos”, explicó Castañeda.
El especialista añadió que otros latinos no acudirán a votar, aunque estén desencantados con las políticas de Trump, especialmente en materia económica, pero también migratoria. Subrayó que los demócratas tampoco han logrado convencerlos.
“Los demócratas tampoco se los han ganado, especialmente en los estados del sur que tradicionalmente votan por los republicanos”, dijo Castañeda.
Desde la perspectiva republicana, el voto latino se ha interpretado de manera equivocada, pues estos electores deberían ser considerados como cualquier otro votante de Estados Unidos, y no definidos por su origen étnico o raza, consideró Anthony Mele, presidente del Comité de la Coalición Republicana Latina, presidente de la Fuerza de Tarea Blindada del 65.º Regimiento de Infantería y excandidato por el Distrito 17 de Nueva York.
“No clasifico los votos en Estados Unidos según el origen étnico, como si se tratara de un voto monolítico. Eso no es cierto”, afirmó Mele.
Consultado sobre las encuestas que muestran una inclinación del electorado latino hacia los demócratas el 3 de noviembre, Mele desestimó esos datos.
“Las encuestas son una guerra psicológica. Son psicológicas. Buscan manipular la mente y el estado de ánimo del votante para desmoralizarlo”, consideró. “La gente no sabe cómo funcionan las encuestas. A mí no me preguntaron y soy republicano. Así que sé cómo funcionan cuando las muestras de republicanos están insuficientemente representadas o se encuesta a muy pocos republicanos, ¿verdad?”, añadió.
La economía y la inmigración son los temas centrales
Para Castañeda, los temas que movilizarán a los latinos a las urnas son la economía, las consecuencias de la guerra con Irán y la inmigración.
“Las encuestas y nuestras propias observaciones muestran que la principal preocupación de los latinos, al igual que la del resto de la población estadounidense, es la economía”, señaló. “Además, la gente está notando que el temor a una posible deportación, que lleva a las personas a evitar salir a espacios públicos, ir a restaurantes, gastar dinero o emprender proyectos de construcción, reduce la actividad económica tanto de las pequeñas como de las grandes empresas”.
Mele reconoció que la economía será la principal razón por la que los votantes participarán en las elecciones de medio término, pero sostuvo que las políticas de Trump han beneficiado a Estados Unidos.
“Eso es lo que está haciendo este presidente, y se ve en las cifras”, afirmó.
Sin embargo, la inflación llegó al 3.7% en septiembre, 0.7 puntos porcentuales por encima del mismo mes de 2025, durante el primer año del segundo mandato de Trump, y 1.3 puntos más que el 2.4% registrado en 2024, último año del gobierno de Biden.
González considera que los votantes latinos, como el resto de los estadounidenses, quieren un futuro mejor para sus familias y que, por eso, “los demócratas recuperarán la mayoría [en el Congreso] la próxima semana”.



