Por Fernando Martínez / El Diario NY
En la ciudad de Nueva York avanza una propuesta legislativa que podría cambiar la forma en que los consumidores pagan sus compras cotidianas, lo cual ratificaría y daría más fuerza a una ley federal vigente.
Un anteproyecto de ley presentado por el concejal Christopher Marte, quien representa a partes del Bajo Manhattan, establecería que los comercios no podrán exigir un monto mínimo superior a 10 dólares para aceptar pagos con tarjeta de crédito en la venta, alquiler o préstamo de bienes y servicios al público.
La medida apunta a frenar una práctica común en pequeños negocios que fijan mínimos más elevados, en ocasiones de 15 o 20 dólares, para compensar los costos asociados a las comisiones de procesamiento.
La intención de esta legislación es aliviar la carga económica de los neoyorquinos que dependen de transacciones digitales, lo que obliga a los clientes a comprar productos innecesarios para poder usar su tarjeta.
«Algunas empresas inescrupulosas se aprovechan de esta situación y establecen mínimos elevados para forzar a los clientes a gastar más. Este proyecto de ley resuelve este problema al establecer un tope de 10 dólares para el requisito de compra mínima. Esto permitirá que aquellas empresas que necesiten exigir un monto mínimo de compra puedan hacerlo, garantizando al mismo tiempo que los clientes no sean coaccionados a adquirir más productos de los que tenían intención de comprar», destacan los legisladores en un comunicado.
Sin embargo, autoridades y defensores del consumidor consideran que esos límites pueden restringir el acceso y generar inconvenientes para quienes dependen de medios electrónicos de pago.
El proyecto también obligaría a los establecimientos a informar claramente esta normativa mediante avisos visibles en o cerca de los puntos de venta.
La supervisión y cumplimiento de la ley quedarían a cargo del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP), que estaría facultado para imponer sanciones económicas a los negocios que incumplan.
Como parte de la iniciativa, el organismo municipal desarrollaría además una plataforma digital que permitiría a los ciudadanos reportar violaciones de forma directa, reforzando así los mecanismos de control.
De aprobarse, la normativa podría tener un impacto significativo tanto para consumidores al ampliar su capacidad de pago, como para comerciantes, que deberán ajustar sus políticas internas.
Hay una norma federal
En los hechos esta normativa vendría a ratificar una ley federal ya vigente.
De acuerdo con el fallo de julio de 2010, bajo la Ley de Protección al Consumidor y Reforma de Wall Street Dodd-Frank, una empresa puede establecer un mínimo de tarjeta de crédito de hasta $10 siempre que ese mismo estándar se aplique a todas las tarjetas de crédito aceptadas por ese comerciante.
Esto significa que si una tienda publica un mínimo de tarjeta de crédito de $10 o menos, eso es perfectamente legal. Pero si una tienda anuncia una compra mínima de $20, está violando la ley federal.
Antes de la aprobación de la Ley Dodd-Frank, dichos cargos mínimos generalmente violaban los acuerdos de servicio con Visa y MasterCard. Es decir, a los comerciantes no se les permitía establecer esos límites. Pero la norma hizo que las redes de tarjetas de pago como Visa ya no puedan tener este tipo de regulaciones.
Cuestión de equilibrio
Esta propuesta despierta un debate mientras la Ciudad evalúa cómo equilibrar la protección al consumidor con las preocupaciones de los pequeños negocios frente a los costos operativos.
En contraste, muchos dueños de negocios argumentan que las comisiones de las tarjetas (swipe fees) generalmente devoran la ganancia de una venta pequeña.
“Da la impresión que todas las legislaciones y las políticas que se inventan en esta ciudad, surgen para enterrar más las ganancias de los pequeños comerciantes, quienes siempre somos los malos de la película. Debemos recordar que en una bodega a la mayoría de los productos se le ganan centavos”, se quejó Bartolomé Fernández, un bodeguero de El Bronx.
Lo contrario
En sentido contrario, el Concejo Municipal aprobó en 2021 una enmienda al código administrativo de la Ciudad al considerar ilegal que las tiendas de alimentos y los minoristas, se nieguen a aceptar pagos en efectivo. De igual forma, ya es prohibido cobrar un monto distinto por un mismo producto dependiendo la forma de pago.
Quienes violen esta ley, deben enfrentar una multa civil de no más $1,000 dólares por la primera violación, y no más de $1,500 por violaciones adicionales.
De acuerdo con datos, dados compartidos por la Contraloría de Nueva York, cerca de 800,000 neoyorquinos no tienen acceso a cuentas de bancos, lo cual los hace vulnerables a recargos en sus transacciones cotidianas y a la imposibilidad de ahorrar.



