Por Domingo Banda / La Prensa de Houston
La presión mediática y de la comunidad terminó por hacer que el Departamento de Policía de Houston (HPD) finalmente hablara abiertamente de la colaboración con ICE. Durante un año, mientras cientos de personas eran detenidas en esta ciudad, la policía no aclaraba cuál era la colaboración con esta agencia federal.
Esta semana el periódico Houston Chronicle publicó un reportaje que hablaba de esta supuesta colaboración y aseveró que por lo menos en dos ocasiones oficiales del HPD transportaron a personas detenidas para entregarlas a ICE.
Esta información inmediatamente encendió las alarmas de los líderes comunitarios pro-inmigrantes y de la comunidad entera.
“Siempre lo habíamos sospechado porque en persona vimos a un agente con ellos en una gasolinera, pero que ya salga y se dé cuenta el público nos quita la poca esperanza que teníamos”, expresa Martina Grifaldo de Alianza Latina Internacional, organización que defiende los derechos de los migrantes.
“Ha pasado durante un año; nosotros tenemos ese contacto directo con la comunidad y nos hemos dado cuenta”, agrega.
Sin embargo, de manera oficial no se hablaba del tema, pero como consecuencia del reportaje del Houston Chronicle, este 11 de marzo el jefe de policía de Houston, Noé Díaz, dio una conferencia de prensa junto con el alcalde John Whitmire.
“Se ha traído a mi atención que dos oficiales no han seguido la política que se debía”, dijo Whitmire después de aclarar que el HPD debe cumplir con normas locales y estatales.
“Durante más de un año, he afirmado constantemente que los agentes del HPD no son agentes de inmigración ni de ICE. Están obligados a hacer cumplir las leyes locales y estatales y a cumplir con la SB4”.
A pesar de esta aclaración, Grifaldo asegura que la comunidad sigue temerosa de la policía, aun sin tener órdenes de deportación u otra orden administrativa de ICE.
“Ellos [la policía de Houston] deberían ser las autoridades a las que uno corra por ayuda porque son autoridades del orden para ayudarnos, pero la gente teme. Hay mucha violencia doméstica, mucho crimen y está pasando; no ha disminuido el crimen, está más oculto que nunca”.
En la conferencia de prensa, el jefe Díaz aseguró que, de acuerdo a sus récords, el 2025, 220 interacciones con inmigrantes indocumentados resultaron tener relación con temas relacionados con inmigración, pero el 50% de estos fueron puestos en libertad al momento; sin embargo, 85 personas sí terminaron en custodia federal.
Aunque no se dieron más detalles de estos casos, quizás de alguna manera refrenda algunas de las situaciones de las que ha sido testiga la activista Grifaldo, quien sigue buscando más claridad.
“A veces sentimos como que están jugando, dicen que sí o que no, nos están tratando como si fuéramos una comunidad tonta. Queremos respuestas claras y concretas”.
Como parte de la estrategia para seguir evitando esa confusión mientras estaba la conferencia de prensa, el jefe de policía reveló que en ese momento los agentes recibían las nuevas normativas para lidiar con este tipo de casos de aquí en adelante.
“A partir de hoy, cuando un oficial descubre una orden administrativa de inmigración con una persona, un sargento será llamado al lugar para revisar las circunstancias, confirmar los hechos y verificar la existencia de la orden. Esto garantiza que cualquier decisión tomada en el campo sea revisada cuidadosamente y respaldada por un supervisor”.
Agregó que será el supervisor quien haga la llamada a la respectiva agencia y que los agentes migratorios solo tendrán un máximo de 30 minutos para llegar y detener a la persona; de lo contrario, se dejará en libertad.
“Esta nueva directiva garantiza que los agentes del HPD no trasladarán a personas a la custodia de ICE, y habrá una mayor supervisión cuando surja un problema de inmigración”, afirmó el alcalde Whitimire.
Independientemente de los cambios en esta política de HPD, la recomendación de Alianza Latina Internacional es que la comunidad comience a hacer deportes en caso de tener situaciones de violencia para que todo quede documentado.
“Yo le digo a la comunidad que, a pesar del miedo, le hablen a la policía si necesitan, que documenten en un reporte la situación. Que se queden en archivo los reportes porque algún día ellos tendrán que responder y dirán que no les hablamos y por eso no nos atendían. Por eso les digo que hablen y reporten”.
Como todo proceso, esta nueva directiva del HPD se aplicará y será cuestión de tiempo ver los resultados, aunque la comunidad seguramente seguirá teniendo temor.



