Por Araceli Martínez Ortega / La Opinión
Ni las redadas ni la caída en las ventas impidieron a Paúl Peñuelas abrir su tercer restaurante, el Peri Sushi, especializado en sushi estilo Sinaloa en la ciudad de Paramount en el condado de Los Ángeles. “Las ventas han bajado como en un 10% a partir de los operativos de inmigración, y hemos tenido días malos pero también días muy buenos, y decidimos aventarnos”, dice Paúl, un pequeño empresario a quien la agresiva campaña antiinmigrante de la Administración Federal, y su consecuente impacto en la economía, no lo han desanimado a crecer.
A un lado del Peri Sushi está El Perihuete, un restaurante de mariscos que abrió hace 25 años en Paramount; y un segundo Perihuete, que Paúl estableció en Lynwood hace 20 años. “La idea de abrir un restaurante de sushi estilo Sinaloa me la dio un trabajador; y yo no estaba muy convencido; él se regresó a Sinaloa y cuando me llama por teléfono, me dice que no ha comido un sushi estilo Sinaloa como el del Peri Sushi”.
Paúl dice que empezaron haciendo sushi solo para llevar en un localito frente al Perihuete, y fue la misma gente que les pidió que establecieran un restaurante porque quería sentarse a comer ahí mismo.
“En enero nos decidimos y abrimos el restaurante de sushi y hemos tenido muy buena respuesta. Durante el Super Bowl no nos dábamos abasto con los pedidos. Había largas filas de gente esperando por sus órdenes de sushi”.
Sushi estilo Sinaloa
El sushi estilo Sinaloa es una adaptación del sushi de la cocina japonesa al gusto del sinaloense. Los rollos pueden ser fríos, empanizados u horneados. Invariablemente lleva en su interior queso crema, y hay diferentes versiones con opciones como camarón, pulpo, ostiones ahumados, cangrejo, salmón, atún, carne asada, pollo, tocino y aguacate y pepino. A menudo se sirve con salsa de soya preparada con limón, chiles caribes, cebollas verdes picadas o zanahoria rallada. Hay algunas versiones de sushi que son picantes. “Los que más pide la gente son el San Luis Roll que lleva queso crema, camarón, aguacate, pulpo y cangrejo; y el Guamuchilito con cangrejo, camarón, pulpo y queso Filadelfia”.
El Peri Sushi es administrado por Maleni, la hija gemela de Paúl, quien estudió administración de empresas, mientras que el restaurante El Perihuete lo maneja su hijo. Paúl considera que la calidad del producto, y un plato fresco, recién hecho, son la clave que les ha permitido sobrevivir a todo tipo de tempestades: la pandemia, recesiones y ahora las redadas y el miedo de la gente. Además, cuando algún trabajador falta, él entra a la cocina, a trabajar tan duro como cualquier otro empleado.
De sus cuatro hijos, solo la más pequeña de 13 años es la que está enfocada en sus estudios. Los otros tres, Melissa, Paul y Maleni, trabajan en los restaurantes.»Entre los dos Perihuetes y ahora el Peri Sushi, tenemos alrededor de 50 trabajadores”, asegura.
De 56 años, Paúl emigró de Sinaloa, México en 1994
“Yo venía por un tiempo a California con planes de regresarme a Sinaloa pronto, pero cuando conocí a la que sería mi esposa aquí en Los Ángeles, me casé, empecé a echar raíces, formé una familia y nacieron los hijos, luego los nietos, y nos fuimos quedando”, dice Paúl.
En Los Ángeles conoció a una paisana de la que se enamoró profundamente; se casaron y tuvieron cuatro hijos, quienes hoy son prácticamente sus socios en los negocios. Como todos los inmigrantes, los primeros años Paúl hizo de todo. Trabajó como soldador, en una fundidora, en la limpieza de las tiendas Target, como agente de seguridad y hasta limpiaba albercas.
Pero en una ocasión que la señora que llevaba tacos a vender al Village Park de la ciudad de Paramount donde se juntaba un grupo de amigos a jugar voleibol los fines de semana, ya no iba a poder ir, unos amigos le propusieron llevar ceviche de camarón a vender porque al terminar el juego les daba hambre, y necesitaban a alguien que les proveyera comida. “Me fue tan bien, que llegaba a vender en el Parque hasta 300 libras de ceviche”.
El negocio se le acabó cuando la policía les prohibió seguir jugando ya que los voleibolistas jugaban apuestas. “Como me iba muy bien, pensé en buscar un local, y lo encontré en South Gate. Ahí abrimos el primer Perihuete, que luego nos trajimos a Paramount”.
«Tenemos clientes que vienen desde San Diego a comer nuestro sushi estilo sinaloense. Somos muy afortunados», dice Peñuelas. Contrario a lo que muchos pudieran pensar, el Peri Sushi no solo tiene clientes que son inmigrantes de origen sinaloense sino gente de todas las razas, blancos, afroamericanos y asiáticos. «Tenemos una clientela muy amplia de jóvenes», dice Paúl.
Negocios latinos
El último informe del Proyecto PIB Latino de UCLA y Cal Lutheran que analizó la creación de empresas latinas entre 2007 y 2023. A pesar de períodos económicos difíciles como la Gran Recesión de finales de la década de 2000 y la pandemia de COVID-19, el número de empresas latinas aumentó a un ritmo mayor que el de las empresas no latinas.
Los latinos fueron responsables del 38,8 % del crecimiento empresarial general del país entre 2007 y 2023. Durante ese mismo período, las empresas de propiedad latina que empleaban a trabajadores crecieron rápidamente, a un ritmo superior a 7 puntos porcentuales anuales, en comparación con las empresas de propiedad no latina.



