Por Roxana de la Riva / La Prensa de Orlando
Daniel Suárez no solo compite en la NASCAR Cup Series —la categoría principal del automovilismo stock en Estados Unidos—, también carga con el peso simbólico de representar a México y a toda una comunidad latina dentro de uno de los deportes más exigentes y competitivos del país.
La Cup Series es considerada la máxima división de NASCAR, donde los pilotos enfrentan temporadas extensas por varios estados, altas velocidades, riesgo constante de accidentes y una demanda física y mental comparable con la de otros deportes profesionales. En ese escenario, mantenerse vigente requiere disciplina diaria, resultados consistentes y la capacidad de atraer patrocinadores en una industria de costos elevados.
Suárez ha logrado sostenerse en esa élite y construir una trayectoria histórica. Es el único piloto nacido en México en ganar una carrera de la NASCAR Cup Series, con triunfos en Sonoma en 2022 y Atlanta en 2024, hitos que consolidaron su nombre dentro del automovilismo estadounidense.
La pasión del regiomontano comenzó en la infancia, cuando asistía a pistas en Monterrey junto a su padre sin imaginar que algún día llegaría al profesionalismo. Hoy, su historia se ha convertido en un ejemplo de perseverancia dentro y fuera de la pista.
Como referente latino en la “catedral” del automovilismo stock, Suárez asume con seriedad su papel fuera de la pista: “Esto es más grande que las carreras. Poder representar a México y a Latinoamérica es un orgullo enorme. Si yo pude llegar al deporte más estadounidense que existe, siendo mexicano, cualquiera que venga de otro país puede lograr lo que se proponga”.
Su mensaje para las nuevas generaciones se resume en tres palabras: disciplina, constancia y paciencia.
“El secreto no es ser especial. Todo toma tiempo. Es como ir al gimnasio: no te haces fuerte de un día para otro. Es un proceso de meses o años, y tienes que confiar en él”.
Suárez inició una nueva etapa en su carrera al debutar con Spire Motorsports durante la apertura de la temporada de la NASCAR Cup Series en The Clash at Bowman Gray Stadium, en Carolina del Norte.
En alianza con la Cal Ripken, Sr. Foundation —organización dedicada a formar carácter y brindar oportunidades a jóvenes en riesgo a través del deporte y la educación—, el piloto regiomontano comenzó su novena campaña completa en la máxima categoría del automovilismo stock en Estados Unidos.
Antes de llegar a esta nueva escudería, Suárez construyó una trayectoria histórica: debutó a nivel nacional con Joe Gibbs Racing en 2014 y en 2016 se convirtió en el primer mexicano en ganar un campeonato de NASCAR al coronarse en la entonces Xfinity Series.
Para 2025 sumó otra victoria emotiva en el Autódromo Hermanos Rodríguez, además de triunfos en Sonoma (2022) y Atlanta (2024), superando las 300 largadas en la Cup Series y consolidándose como uno de los referentes latinos del deporte.
El piloto destacó el legado de la fundación y el impacto de sus programas educativos y comunitarios, asegurando que formar parte de esta alianza representó una oportunidad para inspirar a nuevas generaciones. La colaboración continuó como socio principal del equipo No. 7 en varias carreras de la temporada 2026.
En una nueva etapa profesional y tras iniciar otra temporada en la Cup Series, Suárez asegura sentirse motivado por los retos que vienen. Su siguiente participación será en Daytona 500 «The Great American Race” (La Gran Carrera Estadounidense) este 15 de febrero en el Daytona International Speedway.
“Me siento bien. El equipo ha hecho una gran labor para prepararnos y ponernos en una buena posición. Hay muchas cosas que se trabajan en la pretemporada, pero otras solo se pueden ajustar cuando comienzan las carreras de verdad. Eso es lo que estamos esperando: salir a la pista y ver exactamente dónde estamos”.
“Han sido recuerdos muy bonitos que vamos a guardar por mucho tiempo. Sin embargo, ahora tenemos metas nuevas, objetivos distintos y queremos seguir acumulando triunfos”.

Para él, mantenerse en NASCAR exige una ética de trabajo permanente.
“No es fácil. Es como pagar la renta todos los días: tienes que trabajar constantemente, sin garantías. Puedes esforzarte mucho y aun así no ganar, pero siempre existe la posibilidad de que la dedicación dé resultados. Lo importante es mantener el hambre y la ilusión de seguir avanzando”, dijo el piloto.
“Le deseo lo mejor a Daniel Suárez con su nuevo equipo. Donde vaya lo vamos a apoyar en cada carrera. Sabemos que es un nuevo comienzo y un nuevo reto en cada banderazo. Yo y mi hijo siempre te apoyamos y en esta carrera Daytona 500 esperamos que te vaya muy bien”, expresó Eduardo Moure, aficionado seguidor de Suárez.



