Por Roxana de la Riva / La Prensa de Orlando
Orlando, conocida mundialmente como la capital de los parques temáticos y hogar de Walt Disney World, enfrenta hoy una realidad muy distinta a la imagen de fantasía que atrae a millones de turistas cada año.
La presencia confirmada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en distintos puntos de la ciudad, junto con cientos de detenciones migratorias registradas en semanas recientes, ha comenzado a alterar la vida cotidiana tanto de residentes como de visitantes.
Las detenciones han sido documentadas por fuentes oficiales y funcionarios electos y las propias familias que han sufrido el arresto de un ser querido o un vecino, impactan a familias locales y a turistas que planeaban sus vacaciones en el corazón de la Florida Central.

“Orlando depende del turismo de todo el mundo. Las detenciones arbitrarias de personas por su apariencia física o por no ‘parecer suficientemente blancas’ pueden costarle al estado millones de dólares. Estas acciones no solo generan miedo, sino que dañan gravemente la imagen y la economía de Florida. Además, la aplicación selectiva de estas políticas parece concentrarse en estados que no se alinean políticamente, lo que agrava aún más la percepción de castigo y división”, expresó Vivian Ramírez, una ciudadana estadounidense que asistió a una vigilia organizada por la coalición «Inmigrantes son bienvenidos aquí» frente a la alcaldía de Orlando para orar por los inmigrantes.
También los ciudadanos estadounidenses y residentes legales ahora reconsideran actividades cotidianas, desde salir de casa hasta viajar por motivos de turismo.
En redes sociales y foros comunitarios, el temor se ha expresado de forma directa. Uno de los comentarios que más eco ha tenido fue atribuido a Leonardo Da Tiddies, quien advirtió sobre el clima actual de aplicación de leyes migratorias:
“Sería prudente cargar documentos de identificación y ser lo más complaciente posible. Busquen ‘Kavanaugh stops’. Básicamente, la Corte Suprema falló que ICE puede perfilar racialmente a personas morenas”, señaló.
Un residente de Florida Central relató que, aunque es ciudadano estadounidense nacido en el país y su madre posee residencia permanente válida, toda su familia ahora carga documentación adicional, evita salir innecesariamente y utiliza mapas comunitarios para rastrear la presencia de ICE.
El congresista Maxwell Frost, quien representa a Orlando, confirmó públicamente que ICE realizó reservaciones “bastante grandes” de habitaciones de hotel en Florida Central, lo que reforzó las preocupaciones sobre un aumento sostenido de operaciones en la región.
¿Nueva cárcel de detención en Florida Central?
El comentario refleja un sentimiento creciente en Florida Central. Reportes verificados indican que agentes federales han sido vistos en distintos puntos del área de Orlando y que incluso realizaron un recorrido por un enorme almacén ubicado en el International Corporate Park, cerca del intercambio entre las carreteras estatales 528 y 417, como posible centro de detención migratoria.
Por su parte, el congresista Darren Soto, representante de Kissimmee, informó que su oficina ha solicitado información a ICE y está dando seguimiento a denuncias de constituyentes. “Nos oponemos a ubicar estas instalaciones en nuestra comunidad, dada la historia de abusos y la separación de familias”, señaló en un comunicado.
El edificio, terminado en 2024, cuenta con aproximadamente 440,000 pies cuadrados, lo que equivale a casi la mitad del tamaño del Kia Center de Orlando y casi triplica la capacidad de “Alligator Alcatraz”, el centro de detención migratoria existente en los Everglades.
Desde el ámbito político, las reacciones han sido divididas. La representante estatal Anna Eskamani, quien representa a Orlando, expresó su “oposición total” a la posible instalación del centro de detención, calificándolo como “una idea terrible”. Eskamani aseguró que su oficina está atendiendo numerosos casos de personas que fueron detenidas al presentarse a citas migratorias, pese a estar cumpliendo con todos los requisitos legales.
La subsecretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, declaró que el gobierno “hace cumplir la ley migratoria en todas partes” y evitó comentar sobre futuras operaciones, aunque citó 40,000 arrestos en Florida como ejemplo de lo que calificó como “éxito operativo”.
A nivel estatal, el gobernador Ron DeSantis anunció que la llamada “Operation Tidal Wave” ha resultado en más de 10,000 arrestos. Aunque el gobierno estatal presenta estos números como un logro en materia de cumplimiento de la ley, el impacto social ha sido profundo.
A esto se suma que el Departamento de Correcciones del Condado Orange reportó 831 ingresos con retenciones migratorias en la cárcel del condado desde el 1 de enero, una cifra que supera los 800 casos en menos de tres semanas.
Visitantes a los parques de Disney, con extrema precaución
La preocupación no se limita a residentes. Turistas que planean visitar Walt Disney World, Universal Orlando y otros parques temáticos también se han visto impactados por la conversación pública. Aunque no existen reportes de operativos de ICE dentro de los parques, la actividad en la región ha generado dudas entre visitantes, especialmente aquellos que podrían ser percibidos como latinos o hispanos.
Para quienes visitan Orlando, el consenso entre autoridades locales es claro: los parques temáticos continúan operando con normalidad y no existen puntos de control migratorio en zonas turísticas. Sin embargo, residentes y visitantes coinciden en que el contexto actual obliga a una mayor precaución.
“Es posible que la presencia de ICE continúe incrementándose y que las personas comiencen a ver operativos incluso en los vecindarios donde viven. Eso puede suceder. Precisamente por esa razón seguimos luchando y fortaleciendo coaliciones en contra de estos abusos, para responder de manera conjunta como comunidad”, concluyó Felipe Sousa-Lazaballet, director ejecutivo de Hope CommUnity Center, una organización que aboga por inmigrantes.



