Por Redacción de El Comercio de Colorado

Ulises Grimaldo respira con alivio mientras contempla el vapor que emana de su gran olla de cocción lenta en el corazón de Thornton. Para este emprendedor, dueño del popular negocio familiar «La Cazuela Tampiqueña«, el inicio del año 2026 no es solo una fecha en el calendario, sino el fin de una era de obstáculos que frenaban el crecimiento de su patrimonio. Grimaldo relata que durante los últimos tres años su operación se vio confinada a espacios limitados debido a que el sistema de permisos en Colorado funcionaba como un laberinto sin salida.

El empresario explica que, si deseaba llevar su cocina a un evento en una ciudad vecina, debía iniciar un proceso de inspección de salud e incendios desde cero, lo que consumía tiempo y recursos que un pequeño negocio familiar no puede permitirse desperdiciar. La voz de Ulises representa a cientos de innovadores culinarios que han visto cómo la burocracia estatal asfixiaba su capacidad de expansión. En su caso particular, la pasión por la cocina es una herencia que fusiona las raíces de su padre en Tamaulipas con las de su madre en Jalisco.

“Esa mezcla que tengo en mi familia ha dado vida a nuestro plato estrella, la birria de borrego”, cuenta. Grimaldo se encuentra optimista porque puede planear una expansión. “Opero los fines de semana en calle Jirón de Thornton, con mi esposa y sus hijos. Pero, ahora podemos atender a clientes en otras áreas”. Este emprendedor tiene también conciencia del impacto de su negocio en la economía local. “Para preparar la birria de borrego, acudimos a los mataderos locales. Ahora vamos a poder demandar más producto y todos vamos a ganar más”, indicó.

Más oportunidades de negocio

Todo esto es porque las oportunidades de crecimiento para la industria de los food trucks se expandirán con la implementación oficial de la ley HB25-1295. Esta legislación marca la transformación más profunda en la historia de la industria de la comida móvil en las Montañas Rocosas. La nueva normativa introduce un sistema de reciprocidad de licencias que permite a un camión de comida operar en múltiples condados y ciudades siempre que posea una licencia válida de un gobierno local.

Al respecto, María González, CEO de Adelante Community Development (ACD), afirma: “Esta ley es un acto de justicia económica que derriba los muros que durante décadas impidieron que nuestros emprendedores circularan libremente por el estado”. González destaca que este cambio es fundamental para lograr mayor equidad, pues según las estadísticas manejadas por su organización (ACD), el 80% de los nuevos negocios en este sector son liderados por mujeres latinas.

Los food trucks, un motor económico

El impacto financiero de esta unificación regulatoria es masivo y se sustenta en datos contundentes que posicionan a Colorado como un líder nacional. De acuerdo con informes de la industria de Mordor Intelligence y estadísticas del Censo de los Estados Unidos, el sector de los vendedores ambulantes y camiones de comida ha mostrado una resiliencia extraordinaria en Colorado, que ocupa el noveno puesto en el ranking del mayor tamaño de la industria de los food trucks en EE.UU.

Las proyecciones económicas de estas mismas fuentes indican que un camión de comida bien establecido puede alcanzar ingresos anuales promedio de hasta $346,000 dólaares. María González subraya que, según los análisis financieros de ACD, la simplificación de trámites permitiría a los operadores reinvertir los $28,276 dólares que anteriormente se perdían anualmente solo en trámites regulatorios y cumplimiento legal.

Más allá de los números

La ley HB25-1295 redefine el uso del espacio público y privado para favorecer la innovación. La normativa establece que los gobiernos locales ya no podrán prohibir la operación de estos negocios en zonas donde los restaurantes tradicionales sean un uso permitido. Tampoco los gobiernos locales podrán imponer restricciones de distancia que superen los cincuenta pies respecto a establecimientos físicos, como los restaurantes.

Este avance legal ha sido celebrado por el representante Manny Rutinel, promotor de la ley. “Provengo de una familia de clase trabajadora y he visto de primera mano cómo los pequeños negocios pueden transformar vidas. Los camiones de comida no solo sirven comidas, sino que representan historias, culturas y el espíritu del emprendimiento local. Con esta ley, Colorado declara con fuerza y claridad que creemos en apoyar a la próxima generación de emprendedores”, indicó Rutinel.

Capacitarse para aprovechar la nueva legislación

Para emprendedores como Ulises Grimaldo, que se formaron en programas de capacitación como «Sal y Pimienta» de ACD para entender las complejas reglas de este país, la ley representa la libertad de soñar con una expansión real. Grimaldo espera que este nuevo marco legal le permita finalmente llevar su birria artesanal a festivales y eventos en todo el estado, aprovechando que ya no tendrá que visitar cada oficina municipal para cumplir con requisitos que ahora son uniformes.

Ulises Grimaldo
Ulises Grimaldo sueña con hacer crecer su negocio de comida mexicana, que tanto ha soñado y para el que se ha capacitado con dedicación. / Credit: El Comercio de Colorado

La historia de «La Cazuela Tampiqueña» entra así en una nueva fase de crecimiento, donde el amor por la cocina tradicional mexicana y la modernización de las leyes de Colorado se encuentran para fortalecer el tejido económico de la región. El éxito de esta transición dependerá de la correcta aplicación de la ley por parte de los inspectores y funcionarios de salud de los 260 municipios involucrados, quienes, tras meses de coordinación técnica, finalmente han logrado establecer un lenguaje común para apoyar al sector.

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