Por Antonio Zavala / La Raza
Los ferrocarrileros mexicanos fueron trabajadores clave en la operación de los trenes en el Medio Oeste de Estados Unidos en buena parte del siglo XX y son uno de los orígenes de las comunidades mexicanas en Chicago.
Para explorar estas historias, el Museo Nacional de Arte Mexicano tiene una muy acertada e interesante exposición, la cual abrió el pasado 21 de noviembre de 2025 y continuará hasta el 26 de abril de 2026.
La exposición se llama «Rieles y Raíces» y como subtítulo lleva ‘Traqueros en Chicago y el Medio Oeste’.
La exposición es para el público en general, pero debe interesar y despertar la curiosidad de las personas que aman los trenes, de quienes quieren saber más de las contribuciones de la fuerza de trabajo mexicana en este país y también para los que tienen curiosidad de saber cómo llegaron a vivir los mexicanos a comunidades a través de los estados de Iowa, Illinois e Indiana, entre otros.
Los primeros mexicanos que se asentaron en el Medio Oeste lo hicieron en pueblos como Davenport (Iowa), Aurora y West Chicago (Illinois) y en la ciudad de Chicago.
A través de gráficas, fotos, mapas y modelos de trenes, presenta la labor de los trabajadores mexicanos que eran “enganchados” para trabajar en diferentes puntos del país.
Los «traqueros» mexicanos
En El Paso y San Antonio, en Texas, Kansas City, Missouri, por ejemplo, se contrataban trabajadores mexicanos para que vinieran al Medio Oeste a mantener los trenes y vías de las diferentes compañías ferroviarias en operación. Por eso se les denominaba «traqueros«, quienes trabajaban en los rieles (tracks, en inglés) del ferrocarril.
En un anuncio, por ejemplo, de una compañía ferrocarrilera de la década de 1920, y que se reproduce en el libro «Mexicanos en Chicago. Libro de campo de Robert Redfield, 1924-1925», de los autores Patricia Arias y Jorge Durand, se informa que la compañía del Ferrocarril Burlington proveerá a los trabajadores y a sus familias “para su mayor comodidad carro, estufa y carbón enteramente gratis”.
“Y se da a los trabajadores y familias tierra para que siembren”, dice el anuncio que apareció en el diario «El Cosmopolita» de Kansas City en 1919.
Los trabajadores mexicanos, agrega el anuncio de Burlington Route, podían ir a trabajar en Illinois, Wisconsin, Iowa, Missouri, Nebraska, Colorado, Dakota del Sur y Wyoming.
La compañía que hacía estas ofertas de empleo era la C. B. & Q. Railroad Company (Chicago, Burlington & Quincy Railroad), de la cual aparentemente la Burlington Route era parte.
Una vida muy rudimentaria
Los campamentos donde vivían estos trabajadores mexicanos eran rudimentarios, pero les hacían varias alteraciones para asemejarse mejor a una vivienda. Por ejemplo, habitaban en vagones de ferrocarril viejos que eran colocados en terrenos de las compañías ferroviarias y las familias les agregaban porches o dividían los vagones con cobijas para crear cuartos.
Sin embargo, los vagones no tenían electricidad ni agua potable, los baños o inodoros no eran privados y había baños afuera para hombres y otros para mujeres.
En Chicago había un campamento de mexicanos en la década de 1920 cerca de la calle 38 y la Avenida Kedzie.
En la ciudad de Aurora había un campamento de vagones llamado «Eola» en donde vivían los trabajadores mexicanos.
La curaduría de la exposición
Los curadores de «Rieles y Raíces» son el maestro Ismael Cuevas, otrora gerente de asuntos gubernamentales de Amtrak y hoy Director de Asuntos Comunitarios y Legislativos del Chicago Park District, y el doctor Alejandro Benavidez, quien tiene dos libros publicados en inglés sobre el tema de los ferrocarrileros mexicanos.
Uno se titula «Olivia: Boxcar-Camp Girl & Visionary of La Hispanidad» («Olivia: Niña de los campamentos de vagones y visionaria de la hispanidad»), una ficción histórica sobre la vida en el campamento Eola, en Aurora, Illinois, entre 1923 y 1934, publicado en 2024. El otro libro se titula «A Community Narrative: The First Mexican Community in Aurora, Illinois» («Una narrativa comunitaria: la primera comunidad mexicana en Aurora, Illinois»), publicado en 2025.
Sobre su aportación a «Rieles y Raíces», Benavidez dijo: “investigué la literatura y escribí la narrativa comunitaria sobre la inicial construcción de las vías ferroviarias interconectadas en México y en Estados Unidos, que fueron el acto catalizador para la inmigración a Estados Unidos, y el establecimiento de los campamentos de vagones de los mexicanos en donde ellos vivían”.
Benavidez agregó que condujo entrevistas con personas que tenían una conexión con la historia ferroviaria mexicana y recolectó fotografías y artículos asociados con sus vidas, cultura y religión. Por ejemplo, una litografía de la Virgen de Guadalupe (de 33” X 40”) que estaba colgada en la capilla del campamento West Eola de la compañía de ferrocarriles Chicago Burlington Quincy.
No se conoce con exactitud la cantidad de mexicanos que trabajaron en los ferrocarriles de este país, pero Benavidez considera que “aunque no hay una cifra precisa de los primeros mexicanos que trabajaron para los ferrocarriles, se ha calculado que fueron decenas de miles y quizás más de un millón a lo largo del tiempo”.
“Los trabajadores que vinieron a los Estados Unidos a través del Programa Bracero fueron obligados a regresar a México, pero muchos ‘desertaron’ y permanecieron en los Estados Unidos”. Por otra parte, “entre un millón y dos millones de mexicanos y méxicoamericanos fueron deportados durante la Gran Depresión y la Era de la Repatriación Mexicana”, añade Benavidez.
Con todo, “los campamentos de vagones de los mexicanos en Chicago y en Illinois, y de otros estados, están bien investigados y documentados. En 2024 yo le hice una petición con éxito al gobierno de la ciudad de Aurora, Illinois, para que se colocara un marcador histórico en el campamento de vagones de los mexicanos en la propiedad de la C.B.& Q., también conocido como el campamento Eola”.
La exposición «Rieles y Raíces» es un recorrido por la historia de Estados Unidos y de los trabajadores mexicanos en el Medio Oriente que merece ser visitada.
Con ella, el Museo Nacional de Arte Mexicano realiza un digno trabajo de exponer y dar a conocer no solo el arte mexicano sino también la larga historia de relaciones de trabajo entre México y Estados Unidos.



