Por Domingo Banda / La Prensa de Houston
El 22 de diciembre, a solo unas horas de diferencia, aparecieron dos cuerpos más en distintos puntos de Houston, sumando un total de 33 este año. La localización de estos dos cadáveres sigue acrecentando la teoría de muchos de que hay un asesino en serie.
Desde principios de este año, en redes sociales, videos de diversos usuarios hablaban de las sospechosas muertes reportadas en estos riachuelos que cruzan la ciudad y que son conocidos como bayous.
A pesar de que se consideraba una leyenda urbana, las cosas se comenzaron a poner más serias cuando en el mes de septiembre, en el periodo de dos semanas, aparecieron siete cuerpos en diversas áreas.
El interés público fue acaparado por los titulares en las noticias, que seguían reportando sobre estas muertes en condiciones sospechosas.
A pesar de los hechos, la comunidad venía expresando que no se le daba la importancia al tema de parte de las autoridades, mientras seguía creciendo el rumor de un supuesto asesino en serie.
Con la presión de la comunidad encima, el alcalde de Houston, John Whitmire, y el jefe de policía Noé Díaz dieron una conferencia de prensa para hablar del tema. Entonces, visiblemente molesto, Whitmire negó la existencia de un asesino en serie.
“Ya es suficiente de desinformación, especulación, en redes sociales, oficiales electos, candidatos y medios. No tenemos evidencia de que haya un asesino en serie en Houston; si lo hubiese, lo escucharían de mí de primera mano”, aclaró.
A pesar de la negativa, la comunidad sigue pidiendo respuestas sobre estas muertes, las mismas que no se han dado, y cada caso ha sido tratado de manera individual y calificado muchos de estos como muertes por ahogamiento accidental.
Y es que Houston tiene más de 2.500 millas de cuerpos de agua, incluyendo los bayous, lo que lo convierte en una de las zonas urbanas más expuestas a este tipo de incidentes.

Los registros muestran que el fenómeno no es nuevo: en 2024 se investigaron 35 casos, en 2023 fueron 22, en 2022 se reportaron 20 y en 2021 un total de 16. Desde 2017, al menos 189 personas han sido encontradas muertas en los bayous de Houston.
Por eso, con los incidentes de este pasado 22 de diciembre, la inquietud de la gente se ha vuelto a despertar.
Por eso, el alcalde reiteró que no existe evidencia que conecte los casos entre sí y pidió evitar especulaciones que puedan generar pánico innecesario. También señaló que la ciudad trabaja en reforzar la seguridad, iluminación y señalización en áreas cercanas a los bayous.
Al mismo tiempo, expertos en seguridad urbana indican que muchos incidentes pueden estar relacionados con caídas accidentales, consumo de alcohol o problemas de salud mental.
Por ello, organizaciones comunitarias recomiendan medidas preventivas como:
- Mayor iluminación en senderos cercanos al agua
- Instalación de barreras físicas en tramos peligrosos
- Campañas de concientización sobre los riesgos
- Mayor presencia policial en horarios nocturnos
Para los residentes de Houston, cada nuevo cuerpo hallado en un bayou vuelve a subrayar la necesidad de equilibrar el uso recreativo de estos espacios con medidas de seguridad más estrictas.
A pesar de esto, las causas de muerte documentadas van desde ahogamientos relacionados con consumo de drogas hasta traumatismos contundentes, aunque una parte significativa de los casos permanece sin una causa determinada.
Así que los hallazgos en Buffalo Bayou y Brays Bayou de este mes de diciembre se suman a una lista de casos que aún esperan respuestas.
Para muchas familias, cada nuevo cuerpo encontrado no es solo una cifra más, sino una historia inconclusa que necesita claridad y justicia.



