Por Janette Villafana / La Opinión
En Los Ángeles, la sagrada imagen de la Virgen de Guadalupe se puede encontrar en cada rincón de la ciudad. Adentro de iglesias, murales que decoran las paredes de negocios y santuarios creados en los patios de la comunidad latina, con su imagen rodeada de rosas y velas santas.
Para muchos angelinos, la Virgen es más que un símbolo religioso: su imagen funciona como un recordatorio de que no están solos. Ese sentimiento de compañía y consuelo es justo lo que quieren despertar el fotógrafo Óscar Rodríguez Zapata y la poeta Xitlalic Guijosa en su nueva exposición de arte en Huntington Park, titulada “Versos para Lupita”.
Una selección de nueve fotos de murales de la Virgen captadas por Zapata en florerías, swap-meets y vecindarios de la ciudad, cada una acompañada por un poema escrito por Guijosa.
“No hace falta ser religioso para admirar a la Virgencita, ella es parte de nuestra comunidad, cultura y de nuestra vida cotidiana”, dijo Zapata. “Esta exposición es para la comunidad, para sanar y honrar lo que ella significa para nosotros”.
Los dos son residentes del sureste de Los Ángeles, y ambos crecieron con la imagen de la Virgen en sus hogares. “Ayer conté cuántas virgencitas teníamos en casa y eran como cinco”, dijo Guijosa.
“Creo que hacer algo como esto es importante en este clima político, para demostrar que aquí estamos y no nos vamos, para unirnos como comunidad y demostrar que no tenemos miedo”, dijo Zapata. “Y la exposición de la Virgencita nos proporciona un espacio seguro, un lugar que nos hace sentir que sí importamos”.
La gentrificación de LA amenaza los murales
En su página de Instagram llamada La Virgencita, Zapata, de 38 años, ha documentado murales y santuarios de la Virgen alrededor de Los Ángeles por los últimos 12 años.
Al revisar su trabajo en su plataforma digital, se dio cuenta de que estaba documentando el cambio en su ciudad que trajo la gentrificación (modernización), ya que muchos de estos murales se encuentran en comunidades latinas que se empiezan a transformar.
“Hay veces en las que he tomado fotos de un mural y, cuando vuelvo, veo que lo han pintado con algo completamente diferente o que el lugar ya no existe”, dijo Zapata. “Sentí que nuestra comunidad estaba siendo borrada por la gentrificación. Cada vez que veo desaparecer a una de ellas, siento que nos están desapareciendo a nosotros”.
El fotógrafo también comenzó a notar cómo la gente se conectaba e identificaba con la imagen de la Virgen, más allá de la religión. En la exposición, se puede ver cómo los artistas han capturado la ciudad más allá de las imágenes.
“Estos murales son un refugio para nosotros, como hijos de inmigrantes de primera y segunda generación; al ver la imagen de la Virgen, es como si estuviéramos en casa: es seguridad”, asegura.
Guijosa, quien describió los poemas para la exhibición como rezos en honor a su ciudad, agrega que ella misma ha visto cómo ciertos murales de la Virgen han desaparecido con el paso del tiempo. Para ella y Zapata, cada mural y cada santuario tiene una historia que contar. Unos negocios la usan como protección y bendición para sus locales, mientras que otros la consideran un recordatorio de sus países y de su cultura.
“Es algo muy revelador de nuestra comunidad y de lo que consideran bello. Muchas comunidades piensan que los murales degradan el paisaje urbano, lo cual es triste, ya que el arte es una forma muy antigua de contar historias”, dijo Guijosa.
Cada imagen de la Virgen, una lección
Más allá de ser un símbolo icónico y de capturar el pasado de la ciudad tras los cambios demográficos, Zapata cuenta que cada foto le ha enseñado una lección: como la imagen de una Virgen que descubrió inesperadamente en un edificio abandonado.

“Ella se reveló sola. El edificio estaba bardado y un día volví a pasar por ahí, pero la barda se había caído. En ese espacio encontré un mural de la Virgen, rodeada de destrucción. El edificio se había quemado, pero ella estaba intacta”, cuenta Zapata.
“Me recordó que ella también representa resiliencia, y eso es lo que precisamente nuestra gente representa. Somos un pueblo que no se da por vencido; verla es un recordatorio de nuestra fuerza”.

En honor a la Virgen de Guadalupe
Esta exposición —“Versos Para Lupita”— es la segunda parte de una serie de exhibiciones que esperan seguir realizando juntos, no solo para honrar a la Virgen en su mes de celebración —el 12 de diciembre se la celebra recordando las apariciones de la Virgen a Juan Diego en 1531 y la milagrosa impresión de su imagen en su tilma— pero también para brindarle a la comunidad un momento para apreciar sus alrededores.
“Creo que la imagen de la Virgen forma parte de la iconografía de un pueblo sin fronteras, y siento que su imagen se ha usado para representar la libertad, la crianza y la comunidad”, dijo Guijosa. “Eso es lo que esperamos que la gente vea cuando visite la galería. Esto es para ellos”.
Para quienes estén en Los Angeles: “Versos Para Lupita” estará disponible hasta el 21 de diciembre en Art Space HP, en Huntington Park.



