Por Redacción de El Comercio de Colorado
María recibió la llamada el 17 de noviembre, un día que prometía alivio pero que terminó cargado de angustia. Su nombre había sido seleccionado en el primer sorteo del programa Omnisalud de Colorado, garantizándole un cupo con prima cero para el próximo año. La noticia debería haber sido motivo de celebración, pero su alegría se congeló al recordar a sus dos hermanos, Elena y Alejandro, quienes no corrieron con la misma suerte. Elena padece cáncer y Alejandro enfrenta una condición crónica en su columna que requiere cirugía y terapias.
Para ellos, la cobertura médica es la línea que separa la estabilidad financiera del colapso total, financiero y de salud. La posibilidad de quedar fuera del grupo beneficiado con la prima cero se convirtió en motivo de gran preocupación. La historia de María y sus hermanos ilustra con crudeza el dilema que enfrentan miles de familias indocumentadas en el estado. Esta es una población que necesita apoyo pero que es vulnerable a los límites presupuestarios y las políticas fluctuantes.
Omnisalud nació para atender precisamente a esta comunidad. Es un programa financiado únicamente con fondos estatales y privados, no federales, lo que permite ofrecer subsidios a personas sin estatus migratorio legal y sin un Número de Seguro Social (SSN). Durante los últimos años, este programa representó un avance histórico al permitir que personas indocumentadas accedieran a los mismos planes del Colorado Option, nombrados como Bronze, Silver y Gold, con formularios confidenciales y procesos libres de riesgo migratorio.
Omnisalud: menos beneficiarios
En su etapa inicial, Omnisalud logró cubrir a miles de individuos de bajos ingresos con la codiciada prima de cero dólares. Sin embargo, el éxito del programa también reveló una realidad inevitable. La demanda superó los recursos disponibles. Los cupos para la prima cero se redujeron drásticamente, pasando de 12 mil beneficiarios a aproximadamente 6.700 beneficiarios para el 2026. Esta reducción obligó al estado a implementar un sorteo, transformando el acceso al beneficio en una cuestión de azar.
Ese azar generó ironías difíciles de asumir. María, sana y sin condiciones crónicas, resultó seleccionada. En cambio, Elena y Alejandro, quienes dependen del seguro de salud para sobrevivir, quedaron fuera. El subsidio no es transferible y no existe un mecanismo legal para corregir estos vacíos. “Mi hermana estuvo llorando todo el día”, relató María. “Ella tiene cáncer, y necesita un seguro de salud. Pero el sistema no permite que yo le regale a ella el cupo que yo me gané”. A pesar de la decepción, Elena y Alejandro aún conservan una esperanza.
El próximo 16 de diciembre se realizará una segunda ronda de selección que podría ofrecerles un nuevo intento. Si tampoco resultan elegidos, aún podrán adquirir un plan de Omnisalud a precio completo, sin subsidio, pero manteniendo la protección médica. Alejandro Gómez, asesor de seguros y propietario de Latinseguros, explica la importancia de esa alternativa. “Para alguien con enfermedades crónicas, aunque la prima ya no sea cero, pagarla es la diferencia entre ir a la quiebra y recibir tratamiento”.
Las primas se duplican en 2026
En el caso de Elena, por ejemplo, un plan Silver le costaría alrededor de $406 mensuales. Aunque este monto es significativamente mayor al beneficio que perdió, sigue siendo más accesible que los planes del mercado tradicional y le garantiza la continuidad en su tratamiento de cáncer. “Sale más barato tener el plan que no tener seguro y tener que pagar por las medicinas y los exámenes médicos o incluso las visitas al médico”, agrega Gómez. Pero la presión económica no recae únicamente sobre la población indocumentada.
El otro gran mercado de seguros, Connect for Health Colorado (C4HC), que atiende a ciudadanos, residentes permanentes y personas con SSN, enfrenta un golpe aún mayor. Este mercado funciona bajo la Ley de Salud Asequible (ACA) y ofrece subsidios federales, conocidos como Créditos para el Pago de Prima (APTC). Sin embargo, los Créditos Fiscales Mejorados (ePTCs), creados durante la pandemia para ampliar la ayuda financiera, expiran el 31 de diciembre. Su desaparición tendrá un impacto inmediato y severo.
Un análisis de C4HC muestra que las primas para quienes reciben asistencia financiera se duplicarán en promedio para 2026. El golpe no solo afecta a familias de bajos ingresos, sino también a la clase media. Una familia de cuatro con $160.000 de ingreso anual ha pagado, en el 2025, alrededor de $1.000 al mes gracias a los ePTCs. Esa misma familia, manteniendo el mismo ingreso, ahora deberá pagar cerca de $2.000. Para muchos, ese incremento es insostenible.
Alivio local en Colorado
A pesar de ello, el estado de Colorado intenta amortiguar el impacto con la Asistencia de Prima de Colorado (CPA). Pero esta ayuda, aunque relevante, no logra reemplazar el apoyo federal perdido. Como lo señaló Kevin Patterson, director ejecutivo de C4HC, “la CPA no puede reemplazar el apoyo federal perdido”. En medio de estos cambios, la lucha por una cobertura accesible se convierte en una prueba de resistencia para miles de familias en Colorado. Para María y sus hermanos, como para muchas otras familias, la incertidumbre es tan real como la necesidad urgente de cuidado médico.



