Por Yuliana Montiel / La Noticia
Mientras el frío se intensifica, miles de niños y adolescentes se enfrentan a la realidad de no tener un hogar donde refugiarse. Aunque es una situación alarmante, hay recursos disponibles.
Se trata de la Ley McKinney-Vento, una ley federal de Estados Unidos que ofrece apoyo a estudiantes sin hogar de todo el país entre 0 y 21 años, en diversos aspectos como transporte, acceso a vivienda temporal, comida, ropa y útiles escolares. El objetivo es que puedan seguir asistiendo a la escuela.
Vale aclarar que dicha ley debe aplicarse independientemente del estatus migratorio. Es decir que incluye a los menores no acompañados y niños de familias migrantes, siempre y cuando cumplan con la definición de «sin hogar» de la ley: «falta de una residencia nocturna fija, regular y adecuada«.
En Charlotte hay cerca de 5.700 estudiantes sin hogar
En Charlotte, Carolina del Norte, durante el año escolar 2024-25 se reportaron más de 5.700 estudiantes sin vivienda fija, según datos del Sistema Escolar de Charlotte Mecklenburg (CMS), lo que equivale aproximadamente al 4% del total de estudiantes en el distrito (141.149). Este número representa un aumento significativo en comparación con los 4.447 estudiantes registrados en el año escolar 2023-2024. De hecho, la cifra casi duplica a los 2.011 estudiantes sin hogar reportados en el ciclo 2020-2021.
Este no es un problema exclusivo de Charlotte, sino que se extiende a nivel estatal. Según las cifras más actualizadas (2022-23) del Departamento de Educación, la cantidad de estudiantes sin hogar en Carolina del Norte es de 33.243, encontrándose entre los 10 estados con mayor porcentaje de estudiantes en esta situación.
Según cifras del Departamento de Educación, los condados con mayor índice de estudiantes reportados sin vivienda fija o viviendo en pobreza en Carolina del Norte son Mecklenburg, donde la cifra de menores viviendo en situación de pobreza superó los 25.000, seguido de Wake con 15.000 familias viviendo en pobreza y Guilford con casi 18.000.
Asimismo, a nivel nacional el reporte Student Homelessness in America: School Years 2020-21 to 2022-23 del Departamento de Educación muestra que en el año escolar 2022-23 las escuelas públicas identificaron 1.374.537 estudiantes que experimentaron falta de vivienda, lo que representa aproximadamente el 2.8% de todos los estudiantes matriculados en escuelas públicas para ese año. En ese lapso se registra un aumento del 25% de niños sin hogar, aunque especialistas llaman a matizar este porcentaje dado que en realidad al comienzo de la pandemia en 2020 no era posible el certero registro de este dato.
Para hacer frente a esta crisis y reconociendo que existe una brecha entre los estudiantes con y sin hogar en su rendimiento académico, muchos sistemas escolares, incluyendo el CMS, adoptan el programa McKinney-Vento, una legislación que busca garantizar a los alumnos una cierta estabilidad en sus condiciones de vida para que puedan seguir estudiando.
La incidencia de estudiantes latinos sin hogar
De acuerdo con Katherine Navarrete, asistente del programa McKinney-Vento en el CMS, de los 5.704 estudiantes beneficiados por el programa, 479 son latinos. Katherine estima que esta cifra seguirá creciendo y podría duplicarse, ya que el número de familias latinas en situación de vulnerabilidad continúa aumentando. Además, las cifras se actualizan al final del próximo año escolar.
“Lo que estamos viendo en el condado de Mecklenburg es que no hay suficiente vivienda económica. Hay muchas familias que tienen que vivir con otras familias solo para poder estar bien. También hemos visto que hay muchas familias latinas que se han mudado a Charlotte este verano debido a todo lo que está pasando en el país”, dijo.
Agregó: “Se mudan debido al miedo de vivir en otros estados, principalmente Florida y Nueva York… Escuché muchas historias similares de familias que se venían sin documentos. Eran familias que simplemente agarraban sus cosas y venían a vivir con otras personas, no esperaban por los documentos de la escuela para inscribir a sus hijos, simplemente no los tenían”.
Qué tipo de ayuda ofrece el programa McKinney-Vento
“Cuando los niños están pasando por algo así, esta ley está para dar estabilidad: provee transporte, [para que viajen] aunque vivan del otro lado de la ciudad. Ofrece recursos como vivienda temporal, [podemos] referirlos a clínicas a bajo costo, darles comida, útiles escolares, ropa, zapatos nuevos y cosas necesarias para estos niños en situación de crisis”, comentó Navarrete.
Todos estos servicios también aplican a estudiantes indocumentados, con excepción de la vivienda temporal.
De acuerdo con el CMS, el programa busca que los estudiantes sin hogar tengan el mismo acceso que cualquier otro alumno, ya que reconoce que la falta de una vivienda fija puede afectar el rendimiento académico de los estudiantes. Por ello, también ofrece servicios educativos gratuitos como asesorías e inscripción automática para los almuerzos escolares.
Quiénes califican para el programa de la Ley McKinney-Vento
De acuerdo con CMS, califican para el programa los estudiantes que:
- Viven con un amigo, familia extendida y otras personas porque perdieron la vivienda.
- Se alojan en moteles u hoteles por pérdidas de vivienda o porque huyen de violencia doméstica o por desastres naturales.
- Se encuentran en refugios de emergencia, para personas sin hogar o para jóvenes fugitivos.
- Viven en un automóvil, parque, edificio abandonado, estación de autobuses u otro lugar público.
- Su vivienda se encuentra en condiciones deficientes.
- Jóvenes que viven por su cuenta, incluso si sus familias quieren que regresen a casa.
Aclara CMS que esta es solo una lista de ejemplos, pero el programa de la Ley McKinney-Vento no se limita únicamente a ellos, por lo que es importante consultar.
La información no se comparte con inmigración
Para recibir los beneficios, los estudiantes deben estar inscritos en el Sistema Escolar de Charlotte Mecklenburg. Si no lo están, recomiendan hacerlo cuanto antes, incluso si no tiene registros o documentos que usualmente exigen para la inscripción, como:
- Prueba de residencia
- Registros académicos
- Certificado de nacimiento
- Registros de inmunización/médicos
“Hemos estado viendo que las familias tienen miedo de compartir información, especialmente ahora. Por eso me gustaría aclarar que esta información no se comparte con agencias externas. Es un programa confidencial, incluso a nivel escolar. Si ellos no quieren que el maestro se entere de su estatus, es opción de ellos. No tengan miedo a hablar y compartir acerca de su situación”, comentó Katherine.
Es importante señalar que aunque se pida ayuda de este programa de vivienda, la familia no pasa a ser considerada una «carga pública», por lo tanto, no afecta su caso migratorio.
¿Cómo obtener esta ayuda?
1- Habla con la escuela
Pide hablar con el “Homeless Liaison” (en español, “enlace para estudiantes sin hogar”). Todas las escuelas públicas deben tener uno. Este enlace es la persona encargada de garantizar los derechos McKinney-Vento.
Acérquese a las oficinas administrativas de las escuelas y pida información en español sobre este programa.
2- Explica tu situación
No necesitas probarla con documentos; basta con describir la circunstancia (por ejemplo, “estamos quedándonos con familiares por no tener vivienda propia”).
3- Recibe apoyo inmediato
El enlace debe ayudarte a:
- Inscribir o mantener a tu hijo en la escuela
- Organizar transporte
- Acceder a comidas gratuitas y programas de apoyo
4- Contacta al distrito o al estado ante cualquier dificultad
- Si tienes dificultades con la escuela, puedes comunicarte con el Coordinador Estatal McKinney-Vento.
- Puedes encontrar la lista por estado aquí: https://nche.ed.gov/state-contact-list/



