Por Antonio Zavala / La Raza
Andrés Chávez, nieto del histórico César Chávez, pasó dos días en Chicago para dialogar con la comunidad latina sobre el centenario del nacimiento de su abuelo, el histórico líder y activista que luchó por los derechos civiles y laborales de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos y logró, con la ayuda de Dolores Huerta, organizarlos y sindicalizarlos via la creación de la Unión de Campesinos para mejorar sus condiciones de trabajo.
Andrés Chávez, de 31 años, dijo a La Raza que se reunió con cerca de 70 personas en Chicago para discutir lo que la Fundación César Chávez está planeando hacer en 2027, año del centenario del líder campesino.
Transmitir el legado de César Chávez
El líder mexico-americano César Chávez nació el 31 de marzo de 1927 en una casa de adobe cerca de Yuma, Arizona. La familia de Chávez luego se fue a vivir a California cuando César tenía 11 años.
La Fundación César Chávez, de la que Andrés Chávez ha sido director ejecutivo por los últimos tres años, llevará a cabo varios proyectos a nivel nacional para celebrar dicho centenario.
“El centenario lo vemos como un vehículo para empezar a enseñar el legado y la historia de César Chávez al resto del país”, dijo Andrés Chávez a La Raza.
Andrés agregó que quieren establecer un instituto que difunda las lecciones de César Chávez y mostrar cómo él y Dolores Huerta sí pudieron hacer lo que muchos otros en el pasado, antes de la década de 1960, nunca pudieron lograr en asuntos de derechos civiles y laborales, en especial los de los campesinos, mayormente latinos.
Chávez y Huerta fundaron la Unión de Campesinos (UFW) en 1966 en California. El activismo de Chávez duró décadas, entre huelgas campesinas y luchas en pro de los derechos civiles y laborales que él encabezó.
Andrés Chávez piensa que el resto del país puede aprender mucho de la vida de su abuelo. Una de las mayores lecciones que rescata es el organizarse en solidaridad con otros, el uso de la no violencia —al igual que su héroe Mahatma Gandhi— y la adopción de un credo de servicio a los demás, a nuestros semejantes para lograr un cambio social.
Justamente honrando ese legado, las celebraciones también involucrarán acciones solidarias. Andrés dijo que instarán a las nuevas generaciones a prestar su servicio en los bancos de comida y ayudar a los que pasan hambre.
De todos modos, no estará ausente el espíritu festivo. El centenario, dijo él, es también para celebrar a su abuelo César Chávez. “También será una ocasión para celebrar el cumpleaños de mi tata César Chávez”, dijo Andrés a La Raza.
Un líder admirado y querido
Andrés Chávez dijo que no llegó a conocer en persona a su abuelo, ya que él, Andrés, nació nueve meses después de que César Chávez hubiera fallecido, el 23 de abril de 1993.
En Chicago, varios líderes religiosos y de la comunidad le rindieron tributo a César Chávez el 19 de junio de 1993 con una misa al aire libre en el Parque Harrison en Pilsen. Cientos de personas asistieron.
Lo que aprendió después, dijo Andrés, al estudiar la vida de su abuelo es que César Chávez “fue uno de los organizadores más efectivos en la historia de este país y un brillante estratega y pensador”.
La gira por Estados Unidos
De Chicago, Andrés Chávez luego viajó a la ciudad de Milwaukee, Wisconsin, donde también tuvo otro evento para reunir a líderes y activistas que puedan en 2027 participar en las celebraciones del centenario y aprender de nuevo del líder César Chávez.
Andrés ya visitó también Cleveland, Ohio, y Grand Rapids, Michigan.
En Chicago, el nieto del célebre organizador tuvo la oportunidad de ver el mural de Robert Valadez en la pared del banco Second Federal en donde están plasmadas las imágenes de César Chávez y Rudy Lozano, también histórico líder y activista méxico-americano de Chicago, a cuya familia —su esposa Lupe y sus tres hijos— también pudo conocer
Esto fue posible, dijo Andrés Chávez, gracias a la ayuda de Andrea Muñoz, viuda de Marcos Muñoz, quien fue otrora organizador sindical junto a César Chávez.
De Milwaukee, dijo Andrés, regresaría a Keene, California, en donde la Fundación César Chávez tiene sus oficinas nacionales.



