Por la Redacción de El Comercio de Colorado
El programa de «Mariachi Performance and Culture» en Metropolitan State University of Denver (MSU Denver) es más que una carrera académica. Se trata de un puente vivo que conecta la disciplina musical con una herencia cultural. En el corazón de esta iniciativa reside el compromiso de estudiantes como Ashley Urvine y Jael Falcone, quienes han encontrado en los instrumentos de cuerda del mariachi una forma de reafirmar sus profundas raíces mexicanas.
Ambos estudiantes comparten una base formativa similar. Ellos comenzaron su trayectoria en la música clásica. «Empecé el violín cuando tenía siete años, con la música clásica, pero el mariachi llegó hace dos años», comenta Ashley Urvine.
Ashley cuenta que el mariachi le ofreció una revelación. Ella ha descubierto en este género musical una oportunidad de crecimiento continuo. «He aprendido muchísimo sobre Mariachi y sigo aprendiendo más cada día», asegura.
Su experiencia le ha permitido ya poder dominar un amplio repertorio, que incluye sones como «Flor de Campo», su tema favorito. “Creo que mi camino en esta carrera me demuestra cómo mi formación clásica me ha ayudado a enriquecer la expresión de mi herencia cultural”, dijo.
Descubrir un nuevo mundo
Por su parte, Jael Falcone también invirtió años en el aprendizaje del violín clásico. Para él, cuya familia tiene origen mexicano, el programa es tanto una experiencia formativa en cuanto a conocimiento musical, así como también responde a su búsqueda de identidad cultural, conectando con sus raíces y la herencia familiar.
Jael sentía que nunca había tenido la opción de tocar otra cosa que no fuera música clásica. El mariachi se convirtió para él en un medio amplio de comunicación: «Mariachi es una de esas formas por medio de las cuales me puedo conectar con mis padres. La música, y las letras, me han permitido descubrir otro mundo que ahora comparto con ellos. Eso me encanta del mariachi. Además, los hago felices a ellos también».
Jael también subraya que el mariachi es universal. “No todos los que estudiamos esta carrera tenemos origen mexicano. Este es un programa profesional abierto a todos”, indicó.
El Mariachi, una licenciatura
Este programa «Mariachi Performance and Culture» consiste en una licenciatura interdisciplinaria que se puede completar en cuatro años. Su currículo está diseñado para que los estudiantes no solo dominen los instrumentos esenciales del género de mariachi, como el guitarrón, la vihuela, la trompeta y el violín, sino que adquieran una comprensión completa de esta forma de arte. El contenido académico incluye el estudio de la historia, la cultura y el arte del mariachi.
El enfoque académico, según es descrito por el folclorista y músico Lorenzo Trujillo, prepara a los graduados en técnicas de negocios y marketing, dándoles la capacidad de autogestionarse como artistas. “El idioma es parte principal del programa. Si los estudiantes van a ser mariachis profesionales, tienen que saber cómo hacer contratos, cómo pedir pagos y toda la parte de ser un buen negociante. Además, para cantar música en su esencia, tienen que cantar en español«, afirmó.
La visión de Trujillo
El motor detrás de esta iniciativa es Trujillo, a quien la universidad reconoce como el pionero del avance de la enseñanza del mariachi en Colorado. El programa de grado actual es la culminación de un trabajo de una década que se remonta a iniciativas anteriores que él mismo impulsó. Trujillo fue fundamental en la promoción de la cátedra de mariachi en MSU Denver. Luego, ayudó a crear el conjunto estudiantil Mariachi Correcaminos y fue clave en la creación del Festival de Mariachi del Suroeste de los Estados Unidos.
“Este evento conectó a las agrupaciones de mariachi de toda la zona con los educadores en secundaria y en las universidades. Experimentados maestros de grandes mariachis como José Hernández de El Sol de México vinieron a MSU Denver a las distintas ediciones de ese festival y dictaron talleres para los estudiantes de mariachis escolares”, recuerda Trujillo. Este programa de licenciatura de MSU Denver es, por lo tanto, la evolución natural en el ámbito académico de todos esos esfuerzos de Trujillo.
Interés en la licenciatura Mariachi más allá de Colorado
El impacto del nuevo programa, que arrancó a mediados de agosto con el primer grupo de estudiantes del primer año, ha despertado curiosidad fuera de las fronteras de Colorado. “Desde el inicio hemos recibido preguntas de todo el país y de México”, afirma Trujillo. Incluso, una delegación de profesores y estudiantes visitó recientemente Guadalajara. La Secretaría de Cultura de Jalisco organizó talleres para nuestros jóvenes estudiantes de mariachi.
“Fue una experiencia intensa. Cada día llegaban autobuses con decenas de estudiantes que compartían su talento natural y su pasión por esta música. Aprendimos cómo enseñan mariachi allá y ellos también aprendieron de nosotros. A ellos les mostramos nuestra técnica y ellos nos enseñaron la manera apasionada y auténtica con la que interpretan la música”, explicó.
Trujillo nos cuenta que descubrió un interés renovado por el mariachi entre la juventud mexicana. “Vimos que el mariachi sigue siendo el verdadero patrimonio de México. Los padres desean que sus hijos aprendan esta herencia, y los jóvenes, con un talento natural sorprendente, cantan e interpretan con una facilidad que asombra. Sin formación académica, armonizan de manera espontánea. Nosotros apenas los organizamos en primeras, segundas y terceras voces, y lo hacían sin esfuerzo. Fue una gran lección”, admite con emoción.
El sueño de llegar a las escuelas públicas
Esta licenciatura también busca responder a la falta de maestros capacitados en mariachi en las escuelas públicas en Estados Unidos. “Los distritos escolares nos llaman continuamente pidiendo instructores. Muchos de nuestros estudiantes empiezan a enseñar antes incluso de terminar su certificación, porque la demanda es enorme”, señala Trujillo. La visión a futuro es formar especialistas en pedagogía, investigación y desempeño artístico.
De este modo, la universidad espera no solo mantener viva la tradición, sino también abrir nuevas oportunidades profesionales. Jóvenes músicos que pasaron por la cátedra de Mariachi de esta MSU Denver y formaron parte del Mariachi Correcaminos están trabajando en Los Ángeles, con mariachis profesionales de alto nivel, e incluso algunos que tocan en agrupaciones vinculadas a equipos deportivos o espectáculos de renombre.
El ilustre apoyo del violinista Philip Ficsor
Trujillo no ha estado solo en este esfuerzo. El profesor Philip Ficsor, violinista clásico con doctorado y formación en Europa, ha sido clave en consolidar el programa. Aunque no tenía raíces en la tradición del mariachi, supo reconocer el interés creciente de los estudiantes y decidió aprender desde cero. “Tuve que ponerme al día rápidamente y aprender de ellos. Descubrí que el mariachi es tan universal como otras músicas folclóricas, con un sabor único que enriquece la academia”, explica Ficsor.

Él se enamoró del género en 2021, cuando impartió su primera clase en MSU Denver. “Al llegar aquí me hablaron de lo que se hacía sobre el mariachi y tomé una clase. Y desde entonces he estudiado sus técnicas, incluso tomando lecciones con integrantes de grupos de prestigio como Mariachi Cobre”, cuenta Ficsor.
La experiencia de Ficsor, estadounidense de raíces húngaras, muestra que el mariachi puede unir culturas y expandir horizontes, reforzando el carácter inclusivo de este programa.



